Testimonio EIA 2025 – JMV Venezuela
El II Encuentro Internacional de Asesores de Juventud Mariana Vicenciana, celebrado en París del 5 al 10 de agosto de 2025, fue un espacio de gracia y comunión para quienes acompañan la misión juvenil en distintos rincones del mundo. Sor Diana Mendoza, asesora de JMV Venezuela, nos comparte cómo vivió estos días de fraternidad, formación y oración junto a hermanos y hermanas de diferentes países.
Testimonio de Sor Diana Mendoza – Asesora de JMV Venezuela
Elevo una acción de gracias al Señor por el regalo de vivir y compartir el II Encuentro Internacional de Asesores de Juventud Mariana Vicenciana. Fue una experiencia profundamente enriquecedora en los ámbito humano, espiritual, fraterno, formativo y eclesial. Su centralidad estuvo marcada con un ambiente de contemplación y alegría al haber sido convocados al lugar donde nació la Asociación, la capilla de las apariciones, admirando el fervor y devoción de nuestras hermanas y de los peregrinos que cada día acuden y visitan a nuestra madre.
El gozo de compartir con tantos hermanos y hermanas es invaluable, constatando que el mandato de la Virgen María se mantiene vivo en los diferentes lugares del mundo donde está presente JMV. Mi corazón está lleno de esperanza y gratitud, pues contemplo una vez más que la obra es del Señor y que, en medio de los tiempos difíciles que atravesamos, hay muchísimos jóvenes que hoy apuestan por Cristo, apuestan por la amistad verdadera, por unir fuerzas para hacer realidad los valores del Evangelio, viviendo la solidaridad, la fraternidad, la cercanía a los más pobres.
El lenguaje del amor es palpable en cualquier cultura, al experimentar que el idioma no es un impedimento para generar espacios de compartir experiencias, testimonios y momentos de alegría y entusiasmo. Unido a este lenguaje del amor, descubro con admiración el testimonio de jóvenes comprometidos con el carisma y la misión, enamorados de la Asociación y con un profundo deseo que esta continúe extendiéndose en lugares donde aún no es conocida. El acompañamiento de parte del equipo internacional me llena de gran alegría y, de una manera especial, el acompañamiento de nuestro Superior general, que, asumiendo su rol de predecesor de san Vicente, mantiene vivo el carisma a través de su cercanía, comprensión y disponibilidad en el servicio confiado.
Conclusión
El testimonio de Sor Diana refleja la riqueza espiritual, cultural y misionera que se vivió en París durante el II Encuentro Internacional de Asesores de JMV. Sus palabras transmiten la certeza de que la misión sigue viva en cada rincón del mundo donde está presente JMV, y que el carisma vicenciano continúa inspirando a jóvenes y asesores a apostar por Cristo, la fraternidad y el servicio a los más pobres.
