Papa Francisco: “Sois custodios pero no dueños”
08/03/17
Asumir el protagonismo juvenil dentro de la Asociación de Juventud Mariana Vicenciana requiere un compromiso de hacer una gestión efectiva, transparente, ética y responsable. Así, vamos a garantizar y hacer efectivo los objetivos de JMV, definidos por sus miembros y administrada por los diferentes niveles en que organizamos nuestras estructuras de gobierno, teniendo como base el cristocentrismo, la eclesialidad, el carisma vicenciano y la espiritualidad mariana.
Según Peter Drucker, importante escritor austríaco, “el trabajo del administrador puede ser definido como planear, organizar, ajustar, medir y formar personas”. Nos cuestionamos si lo que proponemos cuando asumimos funciones dentro de JMV es tarea del administrador, del gestor o consejo? En cuanto Asociación eclesial esa responsabilidad es direccionada por el Cánon 319, Código del Derecho Canónico, que dice: “§ 1. Una asociación pública legítimamente erigida (…) administra los bienes que posee conforme a la norma de los estatutos, (…) debe rendir cuentas de la administración. § 2. Debe también dar cuenta exacta a la misma autoridad del empleo de las ofrendas y limosnas recibidas.”
Jesucristo es para nosotros una gran referencia, a lo largo de su proyecto de vida, supo articular bien los recursos necesarios para llevar a cabo el plan salvífico del Padre a favor del bien común. San Vicente de Paúl también fue ejemplo: él que es el gran organizador de la caridad y estuvo muy atento en todas sus acciones, definido por el Papa Juan Pablo II: “Hombre de acción y de oración, de organización y de imaginación, de mando y de humildad, hombre de ayer y de hoy.” Nos advierte: “Tener mucho cuidado al administrar los bienes de los pobres y los vuestros….” (S. Vicente de Paúl).
En este sentido, como JMV Internacional, asumimos compromisos concretos en nuestro Documento Final de la IV Asamblea General. Trabajados los compromisos por cada uno de los niveles, lograremos una gestión firme, clara, organizada, transparente y ética, principalmente en lo que dice respecto a la gestión de los bienes y financiamiento de nuestra Asociación. Son los compromisos: 5.1 Fomentaremos el trabajo en forma de proyectos, de manera que estos sean cada vez más eficaces en el servicio a los jóvenes y a los empobrecidos. 5.2 Promoveremos hermanamientos, buscando enriquecimiento mutuo, relaciones fraternas, acercamientos y compromisos solidarios en el intercambio de experiencias, materiales y bienes. 5.3 Promoveremos una gestión económica transparente, para que la contabilidad de la Asociación sea reveladora en el sentido de corresponsabilidad y del «bien común».
Quiero invitar especialmente a cada uno de los miembros de los consejos locales, regionales, provinciales y nacionales a que profundicen esa reflexión a través del documento Seamos Solidarios. El libro está disponible para compra en el Secretariado Internacional y, a partir de las diferentes realidades, podrá organizar el trabajo de gestión en JMV en forma de proyectos, bajo las luces del Documento Final de la IV Asamblea General Internacional.
Rafael Cruz
Consejero de América
