Beatos hijos de María

12/11/2017

Francisco García Balanza. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 02/04/1901

Padres: Antonio y Josefa

Bautismo: Cartagena, Parr. Santiago 03/04/1901

Martirio: Cartagena (Mu) 25/08/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Francisco García Balanza fue uno de los fundadores de la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia de Cartagena. Como presidente le corresponde el mérito de haber puesto los cimientos en la Asociación y haber ayudado a madurar en la fe a los más jóvenes, algunos de los cuales también alcanzarán el martirio en la persecución religiosa y otros serán los directivos encargados de reconstruir la Asociación en 1939 y en los años sucesivos. Así, el que había sido modelo de congregantes en vida, fue también pionero en el martirio y abrió el camino de la cruz.

En 1936, cuando arreció la persecución religiosa, pasaban de 200 los congregantes de la Medalla Milagrosa. Sin otro motivo que su significación católica, en los meses anteriores al 18 de julio de 1936, todos los Hijos de María que trabajaban en el Arsenal de Cartagena fueron objeto de una constante persecución mediante burlas y menosprecios de los compañeros de trabajo oficialmente afiliados a grupos marxistas, o simpatizantes de sus ideas anticristianas. Francisco, discreto como siempre, no buscó polémica, pero en ningún momento ocultó su fe ni su condición de Hijo de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia.

En julio de 1936 tenía 35 años, seguía soltero, viviendo en Cartagena con su padre, completamente entregado a la Asociación con entusiasmo y voluntad inagotable. Fue un hombre modesto, saturado de afabilidad y cortesía que dejó hondas raíces.

MARTIRIO: Parece que la primera pista para buscarlo y asesinarlo fue porque le encontraron una fotografía en la que se le veía junto al Sr. obispo, en algún acontecimiento en la Casa de Misericordia, cosa bastante frecuente, dado que los Hijos de María estaban perfectamente integrados en la diócesis. El 9 de agosto de 1936 lo detuvieron en un acto de servicio, mediante una coartada de un miliciano que conocía su pertenencia a la Asociación, y lo condujeron a la grillera del Arsenal, donde permaneció preso una semana. El día16 le embarcaron en el acorazado Jaime I. El día 25 de agosto de 1936 los que formaban el Comité rojo del acorazado Jaime I, y algunos del crucero Libertad lo asesinaron a traición, apareciendo su cadáver con múltiples heridas en la cabeza y en el pecho en el Badén de Miranda, a la salida del pueblo de Los Dolores (Cartagena).

Enrique Pedro Gonzálbez Andreu. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 16/07/1910

Padres: Miguel y Dolores

Bautismo: Cartagena, Parr. Sta. Mª de Gracia 01/08/1910

Martirio: Cartagena (Mu) 22/09/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Ingresó en la Asociación a los 19 años con un buen bagaje cultural y muy buenas cualidades que supieron cultivar los sacerdotes formadores de la Asociación. Era oficial de notaría y escribía muy bien. En El Eco de la Milagrosa se han conservado 23 artículos suyos. En agosto de 1932 escribía: “Nuestra fe crece con la persecución y se vivifica con el atropello y la injusticia”. Impresiona el de abril de 1935, titulado “La negación”. En momentos difíciles para la juventud creyente se desbordan sus sentimientos, porque hay que confesar a Cristo en todo momento. Tenía gran inquietud ante los problemas sociales y religiosos siguiendo la doctrina social de la Iglesia y las encíclicas de los Papas. Enviado por la Asociación, asistió a cursos y entró en contacto con el que luego sería cardenal Herrera Oria y con la Asociación Nacional de Propagandistas. Fue un joven de grandes ideales sobre Dios, la religión católica y la patria. Participó en el II Congreso de las Juventudes Católicas Españolas que tuvo lugar en Santander. Toda esta doctrina la difundía en la Asociación y en la prensa.

MARTIRIO: En 1936 ya no vivían sus padres. Sus hermanos, conscientes del peligro, hicieron cuanto estaba de su parte por ocultarlo, pero todo fue inútil. Ellos también fueron perseguidos. Gonzálbez ingresó en la prisión el 19 de agosto. Allí encontró a los dos compañeros de martirio: Allepuz y Ardil y, a partir de este momento, los tres amigos corrieron la misma suerte. El folio 221 de los autos del juicio recoge la notificación a los condenados de la sentencia de muerte. Impresiona la excelente caligrafía de las firmas de los tres congregantes, que denota el pulso firme que mantuvieron en momentos tan duros. Era domingo, 20 de septiembre de 1936.

El mismo día, en una nota a lápiz que conservan sus hermanos como reliquia, les dice: “+A los de casa: ya sé que conocéis la sentencia dictada en contra mía. Yo estoy tranquilo y os ruego no os entreguéis a la desesperación, confiad en Dios, como yo confío, y rezad a Él por mi vida y si así no conviene, por la salvación de mi alma. Antes de que nada ocurra habremos de vernos, pues estamos esperando al juez para que nos autorice a entrevistarnos con nuestras familias. Un abrazo para todos. Pedrín”. Para el encuentro con el Señor, en la madrugada del 22 de septiembre de 1936, se puso la medalla Milagrosa con el cordón azul y blanco de la Asociación. Uno de los tiros del piquete militar atravesó el metal de la medalla. Es otra de las reliquias preciosas que conserva la familia. En la biografía de Ardil se detalla la escena del perdón a los verdugos.

Isidro Juan Martínez. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 10/05/1899

Padres: José y Josefa

Bautismo: Cartagena, Parr. Sta. M.ª de Gracia 15/05/1899

Casado con: Natividad Tamayo Manguero año 1924

Hijos: José 11 años, Purificación 9 años e Isidro 2 años

Martirio: Cartagena (Mu) 18/10/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Tenía 19 años cuando se fundó la Asociación de Hijos de María en la que ingresó movido por sus convicciones cristianas. La Asociación le inculcó la vocación a la caridad, esa inquietud por promocionar a las clases más desfavorecidas tan propia del espíritu vicenciano, que Isidro hizo suya, y sin duda le llevó al martirio. Desempeñó durante mucho tiempo el cargo de vicepresidente, imprimiendo en todas las actividades de la Asociación el sello de sus dotes personales: Su carácter jovial, alegre y decidor, su don de gentes y su acendrada piedad. En julio de 1936 era abogado en ejercicio.

MARTIRIO: Fue detenido por orden del Frente Popular, en su domicilio el día primero de agosto de 1936. Estaban en la mesa cenando el matrimonio con sus tres hijos cuando llamaron imperiosamente a la puerta preguntando por Isidro Juan Martínez. Él respondió: “Soy yo”. Los milicianos exigieron que les acompañara, a lo que el accedió sin poner resistencia y se lo llevaron inmediatamente. Al despedirse, dijo al mayor de sus hijos: “Hijo, a tu padre no se lo llevan por ladrón, sino por honrado y por sus creencias”. Pasó primero por la comisaría y a las dos de la madrugada ingresó en la prisión de San Antón. Ni al detenerlo, ni en los 78 días que permaneció en la cárcel le inculparon de nada que no fuera una conducta consecuente con su fe.

A Isidro Juan Martínez y a Francisco Roselló Hernández, los incluyeron en la famosa saca de 49 presos del 18 de octubre de 1936. Fue una noche larga y ruidosa en la cárcel llena de milicianos, en la que los mártires se prepararon bien, incluso pudieron confesar con los sacerdotes presos. Fueron los últimos mártires de la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa de la Casa de Misericordia de Cartagena. Habían visto salir resueltos a confesar su fe al director, D. Pedro Gambín, el 15 de agosto y al trío formado por Allepuz, Gonzálbez y Ardil el 22 de septiembre. Es del dominio público que antes de fusilarlos los milicianos les dieron la oportunidad de gritar: ¡Muera Cristo Rey! para poder salvarse; a lo que ellos se negaron y gritaron: ¡Viva Cristo Rey! En la misma saca mataron a cuatro sacerdotes: dos de Cartagena, el rector de la iglesia de los Dolores y el capellán de los ancianos; el coadjutor de San Andrés de Murcia, y el párroco de Aljorra (Murcia).

Francisco Roselló Hernández. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 28/02/1907

Padres: Francisco y Ascensión

Bautismo: Cartagena, Parr. Sta. M.ª de Gracia 11/03/1907

Martirio: Cartagena (Mu) 18/10/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Era huérfano e hijo único. La persecución religiosa le llegó cuando iba a contraer matrimonio con una joven de sus mismos sentimientos religiosos y como él de grandes cualidades humanas, pero fue leal a sus principios religiosos y se dejó matar al grito de ¡Viva Cristo Rey! La propia novia lo entendió como un paso de Dios por su vida. Roselló fue bastantes años presidente de la Asociación, cargo que ocupaba en la gran fiesta mariana que se celebró en Madrid y en Cartagena el año 1930 para conmemorar el primer centenario de la manifestación de la Medalla Milagrosa. En todo momento supo poner sus cualidades humanas al servicio del apostolado mariano en el que estaba comprometido. Destacó en el teatro, uno de los medios de formación y apostolado de la Asociación.

MARTIRIO: El lunes 20 de julio de 1936 arrojaron repentinamente a las Hijas de la Caridad de la Casa de Misericordia. Enterado Roselló, consiguió adelantar a los coches que las llevaban custodiadas fuera de la población, despedirse de sor Francisca y recibir las últimas consignas para los congregantes. A partir de este hecho fue sujeto de persecución, como lo había sido unas horas antes D. Pedro Gambín. Lo prendieron en su domicilio el día 22 y lo tuvieron incomunicado, probablemente en el colegio Marista, hasta el 7 de octubre en que ingresó en la cárcel de San Antón.

Como en el registro a su domicilio le habían encontrado una medalla de la Virgen de la Caridad, un escapulario y dieciséis “cromos religiosos” y él mismo había confirmado su pertenencia activa a la Asociación de Hijos de María y a la cofradía California, en la cárcel le calificaron de “sectarista de organismos religiosos” e inmediatamente sometieron el caso al juez especial de Murcia, el mismo que unos días antes había condenado a muerte a sus tres compañeros de Asociación. Aquí empezó el juego sucio, porque el juez especial, que normalmente tiene unas horas para decidir sobre el reo, tardó 6 meses a dictar su providencia, que consistió en declararse incompetente toda vez, dice, “que contra el mismo no aparecen cargos que le inculpen como responsable de cualquiera de los delitos de la competencia de este juzgado”. En este tiempo tuvo lugar la saca de presos del 18 de octubre en la cual incluyeron a Francisco Roselló y lo mataron sin esperar la actuación judicial junto al congregante Isidro Juan Martínez.

José Ardil Lázaro. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 18/08/1914

Padres: Antonio y Pastora

Bautismo: Cartagena, Parr. Sgdo. Corazón 19/08/1914

Martirio: Cartagena (Mu) 22/09/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Ardil era párvulo externo de la Casa de Misericordia cuando la Asociación de Hijos de María se estaba iniciando. Pronto comprendió que detrás de aquellos jóvenes alegres se ocultaban valores superiores y junto a su hermano Antonio, pasó a ser aspirante y luego Hijo de María con todas sus consecuencias. Por su bondad de corazón y sus buenas disposiciones aprovechó muy bien los medios de formación que le facilitó la Asociación, a la que acudía con asiduidad. Fue siempre amigo y colaborador del grupo de los mejores. Trabajaba con celo y con infatigable energía. Nunca desmayó ni aún en los momentos de mayor peligro. Cumplió los 22 años en la cárcel. Ya no vivía el padre y como el hermano era seminarista, la familia se mantenía con su sueldo de escribiente en una oficina.

MARTIRIO: Lo buscaron en su domicilio el 12 de agosto de 1936. Él estaba escondido en Murcia, y al no encontrarlo se llevaron presos a sus dos únicos hermanos. Antonio y Romana. Cuando él se enteró, viendo que peligraba la vida de sus hermanos, se presentó voluntariamente en la cárcel. El día 18 de agosto apresaron a Modesto Allepuz y al día siguiente a Pedro Gonzálbez. A partir de ese momento los tres seguirán los pasos ya descritos: confirmar su fe y la pertenencia a la Asociación ante los jueces, prepararse mutuamente para la entrega a Dios, aceptar las incomodidades, injurias y vejaciones, el simulacro de juicio, y la muerte como si fueran criminales, caminando unos dos kilómetros a paso militar custodiados por un piquete militar hasta el cementerio.

A Antonio Ardil Lázaro, preso como ellos, le permitieron permanecer junto a su hermano y compañeros hasta los últimos momentos. Delante de él, dirigiéndose a los tres milicianos que les custodiaban, se despidieron de todo el pueblo de Cartagena con este mensaje: Queremos que sepan que no nos llevamos odios ni rencores contra nadie. ¡Somos inocentes! Perdonamos a todos; a nuestros enemigos y a los autores de nuestra muerte. Lo único que pedimos es que se den por satisfechos con nuestra sangre y no se derrame ya más. A continuación, les abrazaron. El 1 de agosto de 1939 estos tres milicianos declararon ante notario con todo detalle la escena de la despedida, la actitud serena con que salieron los tres congregantes para el martirio, y su propia emoción. En la Asociación de Cartagena, cuyo centenario se celebrará el 15 de agosto de 2018 se conserva esta acta notarial. El recuerdo de los mártires está vivo. Con el último abrazo al seminarista Antonio Ardil, los mártires enviaron a sus compañeros un mensaje entrañable que marcaría su vida y su apostolado sacerdotal: “¡Que nuestra sangre no sea estéril!”.

Modesto Allepuez Vera. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Cartagena (Mu) 05/04/1906

Padres: Modesto y Flora

Bautismo: Cartagena, Parr. Ntra. Sra. del Carmen 06/04/1906

Casado con: Teresa Mijares Miralles 05-11-1931

Hijos: Modesto 4 años y Julio 2 años

Martirio: Cartagena (Mu) 22/09/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Como sus hermanas, asistió desde niño a la escuela externa de la Casa de Misericordia. Tenía 12 años cuando se fundó la Asociación de Hijos de María de la Medalla Milagrosa. Modesto empezó como aspirante con entusiasmo y permaneció hasta la muerte unido a la Asociación, que es como decir a la Stma. Virgen. A los 18 años fue elegido secretario con la general. A su pluma debemos escenas preciosas de la historia de la Asociación. En 1931 contrajo matrimonio y pasó a de la sección de caballeros. Era contable de una buena empresa y persona conocida en Cartagena que ejercía un cierto liderazgo. Fue un decidido propagandista de la sindicación cristiana. Cuando España se desangraba en una lucha política enconada, él desde el periódico y desde la tribuna, predicó siempre la doctrina del amor de Jesucristo. La horda comunista necesariamente había de cebarse en él.

MARTIRIO: Lo prendieron el 18 de agosto de 1936 en el pueblo de Canteras y lo condujeron a la cárcel de San Antón. Lo juzgaron y condenaron junto a sus compañeros de Asociación Gonzálbez y Ardil en el primer juicio de jurados celebrado en el arsenal de Cartagena conforme al decreto de Azaña de 25 de agosto que es una auténtica burla a la justicia y al derecho. El juicio tuvo lugar del 16 al 19 de septiembre. Ellos confirmaron su pertenencia a la Asociación y a la cofradía California. Los catorce jueces populares, los testigos, y los acusadores, pertenecían al Frente Popular, los mismos que el 25 de julio habían quemado las iglesias de Cartagena. El sábado 19 sobre las 12 de la noche se dictó la sentencia condenándolos a muerte. Les mataron de madrugada el 22 de septiembre de 1936 en el cementerio, sin más delito que haberse mantenido fieles a Dios y a la Asociación de la Medalla Milagrosa.

Son impresionantes los detalles de la última noche que pasaron los tres congregantes preparándose para el sacrificio. Se confesaron, perdonaron a los causantes de su muerte y animaron a sus familiares. Recuerda un cuñado de Modesto: “Con mucha entereza y sin ninguna lágrima le dijo a su esposa: Teresita no estés triste. No llores, porque a mí me llama Dios y me voy con Él. No tomes represalias ni odios contra nadie. Terminó su visita tranquilizándonos a todos, diciéndonos que se iba con Dios, y que desde allí nos cuidaría a todos”. Otro testigo añade: “Entre lloros y abrazos a los suyos, vivas a la Milagrosa, canto del himno de la Asociación y rezo del santo rosario, les animaban con gran entereza, siendo ellos los que deberían haber sido animados”. Se complementa este relato en las biografías de Gonzálbez y de Ardil.

Rafael Lluch Garín. Seglar, Hijo de María de la Medalla Milagrosa

Nacimiento: Valencia 18/01/1917

Padres: José y María de los Ángeles

Bautismo: Valencia, Parr. S. Juan 19/01/1917

Martirio: Silla (V) 15/10/1936

FORMACIÓN Y APOSTOLADO: Rafael era el menor en una familia de la clase media alta de Valencia, exquisita en cuanto a la educación religiosa, moral, social y cultural de sus hijos. Su madre, María Garín Martí, y sus hermanos mayores serán sus modelos desde niño. El padre, D. José Lluch Meléndez, catedrático de matemáticas, falleció el 24 de octubre de 1918, cuando él tenía apenas dos años.

En 1928 la familia se trasladó a Madrid. En 1931 se fundó la rama juvenil de la Asociación de la Medalla Milagrosa en la Basílica de la Virgen de la Medalla Milagrosa y entre los fundadores, figuran sus hermanos Vicente y Santiago. Este último fue un gran misionero paúl en Norte América y muy buen músico. Rafael también formó parte de la Asociación y ayudaba a misa en la Basílica cuando celebraba el P. Serra. En 1933 regresaron a Valencia, sin perder el contacto con el centro mariano de la Basílica de la Virgen Milagrosa de Madrid.

En 1936 Rafael era un joven de 19 años de espléndida salud y constitución atlética, alegre, inteligente, muy responsable, generoso, de recta moral, servicial, piadoso, y de fina sensibilidad artística. En plena persecución religiosa llevaba en el bolsillo una estampa de la Virgen de los Desamparados. Advertido del peligro de llevar símbolos religiosos, contestó: “Antes me quitan la vida que a mi Madre”. Desde la casa de su amigo José Luis Giménez Sanchín, en la Cañada, cerca de Valencia se oían las ametralladoras que en el picadero de Paterna fusilaban a la gente. Él declaró que si venían a por él moriría gritando ¡Viva Cristo Rey!”. Es lo que hizo.

MARTIRIO: El 20 de julio de 1936 fue apresado su cuñado, el farmacéutico de Picassent (Valencia) y él se hizo cargo del establecimiento. Regentaba la farmacia con el beneplácito de las autoridades republicanas, pero bien controlado. Al anochecer del 12 de octubre de 1936 dos milicianos y una chica de Alcàsser con correaje y pistola, inspeccionaron la farmacia. Le quitaron su bicicleta Altión que le servía de transporte y no protestó. Pero cuando los milicianos comenzaron a proferir blasfemias contra la Madre de Dios, y quisieron arrancar el cuadro de la Virgen que se hallaba en la zona del laboratorio, Rafael les dijo que se llevaran lo que quisieran, pero que no tocaran a la Virgen. Ante esta actitud la miliciana dijo: ¿Y, a este guapo lo vais a dejar aquí?… Inmediatamente se lo llevaron preso. Lo retuvieron tres días en el cuartel de la guardia civil de Sollana, incitándole a blasfemar, con amenazas de represalias y el día 15 de octubre lo mataron en Silla. Los Milicianos asesinos entregaron a su madre esta nota encontrad en su bolsillo: “No llores, mamá; quiero que estés contenta, porque tu hijo es muy feliz. Voy a dar la vida por nuestro Dios. En el Cielo te espero”.

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