JMV Italia en la Jornada Mundial de los Pobres

Lo que la Familia Vicentina vivió durante la Jornada Mundial de los Pobres fue realmente extraordinario.

Como jóvenes de JMV Italia, vivimos dos días de preparación para la Jornada Mundial de los Pobres, divididos en momentos de espiritualidad, servicio, formación y una mezcla de emociones que cada uno de nosotros recibió como un valioso regalo del otro.

Los testimonios durante la vigilia del viernes 14 nos emocionaron profundamente y nos hicieron comprender cuán poderosa es la presencia silenciosa de Dios en nuestro interior; la formación nos permitió redescubrir el gran impacto que la Palabra de Dios puede tener en cada persona; el diálogo nos mostró que somos hermanos y hermanas de una gran familia; y el servicio nos convirtió en manos de Dios para los más necesitados.

Finalmente, el domingo, tener el privilegio de servir el almuerzo en presencia del Santo Padre, el Papa León XIV, fue una emoción doblemente conmovedora. Miradas, cantos y momentos de compartir crearon el ambiente perfecto para un día inolvidable para cada uno de nosotros, y todo esto para agradecer los 400 años de servicio de una congregación que, en el silencio, el amor, la comprensión y la fraternidad, acoge al prójimo como si fuera Dios. Gracias, Congregación de la Misión.

Durante 400 años, ustedes han sido y siguen siendo un faro que ilumina el camino hacia lo que, con el tiempo, se ha convertido en la familia cristiana más hermosa en la que pude crecer y formar parte: la Familia Vicentina.

Gianlucca Giovinazzi
JMV Massafra

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