Testimonio de la Misión Nacional-JMV REPÚBLICA DOMINICANA
“Más que dar, recibí: Dios se hizo presente en la misión”
Hoy quiero compartir un pedacito de lo que viví en la misión en La Isabela Histórica, que pertenece a Luperón, Puerto Plata, República Dominicana, que fue el campito donde me tocó estar.
Si les soy sincera, mi plan no era ir a misionar. Mi intención era quedarme en mi parroquia esta Semana Santa. Justo en esta cuaresma, por una aplicación meditaba unos textos muy lindos y la oración en la que nos íbamos a centrar diariamente era: “Señor, vacíame, lléname, úsame”. Lo que no imaginaba era que esa oración se iba a hacer tan real y viva en mi vida durante esta Semana Santa. Mientras estuve de camino a nuestro destino, esto era lo que repetía constantemente.
Más que ir a dar, fui a recibir, como siempre, Dios desbordándose. Recibí sonrisas sinceras, abrazos llenos de amor, testimonio vivo del amor de Dios, atención desinteresada y una fe sencilla pero firme que me tocó el corazón. En medio de tantas realidades distintas, pude ver a Dios presente en cada persona, en cada familia que nos abrió su hogar, en doña Ana, Janet y Cristóbal, que se entregan sin condición a nuestra iglesia. Es tan maravilloso ver como nuestra fe es verdaderamente UNA donde sea que nos encontremos, siempre se hace viva. Coordinar las misas con mi equipo e involucrarme de lleno en la liturgia de las celebraciones fue verdaderamente un regalo.
Esta misión me recordó que la caridad es la forma más hermosa de entregarnos al otro, y que para un cristiano es esencial, porque todo se basa en eso: en darnos al prójimo con amor sincero. Como decía San Vicente de Paúl, no se trata solo de dar, sino de darse a sí mismo con amor y yo he aprendido, en estos largos años en JMV, a ser feliz y plena en el donarme, y uno a veces pierde la perspectiva y busca la felicidad en cosas terrenales. Entendí aún más esa cita del evangelio: “Dad gratis lo que gratis recibisteis” (Mt 10,8), siempre la llevo presente, porque a pesar de lo duro que pueden ser los procesos, siempre recibimos en abundancia.
Me llevo el corazón lleno y con el deseo de seguir sirviendo, porque cuando damos desde el amor, Dios siempre se hace presente
Daniela Díaz H.
Comunidad Asaf JMV San José Obrero
