JMV en Diouroup: una juventud al servicio de los más pobres

En Diouroup, una pequeña localidad de Senegal, Juventud Mariana Vicenciana (JMV) continúa con entusiasmo su misión de amor y servicio, inspirada en el carisma de San Vicente de Paúl y la Virgen María.

Presente desde hace cuatro años gracias a la comunidad de las Hijas de la Caridad, JMV de Diouroup se ha ido implantando progresivamente en la vida parroquial y comunitaria a través de diversos servicios prestados a los más pobres: atención a los enfermos, visitas a domicilio, acompañamiento a niños discapacitados, apoyo a la escolarización de niños desfavorecidos y alfabetización de adultos.

El 13 de julio de 2024 marcó una etapa importante para la comunidad con el lanzamiento oficial del grupo JMV de Diouroup, en presencia de la consejera pastoral de la Provincia. El grupo, compuesto por 12 jóvenes y 2 acompañantes, se reúne para momentos de oración, formación y, sobre todo, servicio a los pobres, esencia de la identidad vicenciana.

A pesar de un comienzo prometedor, el grupo se enfrenta a varios retos: muchos jóvenes ya están comprometidos en otras actividades parroquiales (coro, servicio en el altar, etc.) o participan en las labores agrícolas, especialmente durante la temporada de lluvias. Estas realidades dificultan la regularidad de las reuniones. No obstante, la motivación sigue siendo fuerte y los miembros tienen previsto reanudar sus actividades en noviembre, con motivo de la fiesta de la Medalla Milagrosa.

Impulsada por Sor Georgette, acompañante del grupo, JMV de Diouroup sigue encarnando la fe viva y el servicio humilde en el seno de la comunidad, sembrando la esperanza entre los jóvenes y los más pobres.

FRANCISCO ROSELLÓ HERNÁNDEZ

Nacimiento:
Cartagena (Murcia), 28 de febrero de 1907

Hijo de: Francisco y Ascensión

Bautismo:  Cartagena, parroquia de Santa María de Gracia,  11 de marzo de 1907.

Estado civil: Soltero

Martirio: Cartagena (Murcia), 18 de octubre de 1936.


Hijo único y huérfano de padre desde muy pequeño, vivía con su madre, Ascensión Hernández Arias, quien tenía un puesto de flores en la calle Isaac Peral. En julio de 1936, al arreciar la persecución religiosa, Francisco Roselló era un joven de 29 años lleno de vida, agente comercial, bien considerado, y en vísperas de contraer matrimonio con Josefina García García, exalumna de las Hijas de la Caridad. Al no haber familiares más directos en el momento de iniciarse el proceso, comparecieron como tales la ahijada y una discípula de Josefina García, ambas confidentes directas de los hechos que declararon ante el tribunal.


Formación humana y cristiana

Francisco Roselló ingresó en la Asociación de la Medalla Milagrosa desde cuando se fundó como aspirante, cuando tenía once años. Toda su formación giró en torno a la Casa de Misericordia de Cartagena, que en aquel momento era un centro abierto, amplio y de gran prestigio por su labor caritativa y por la promoción de los niños y jóvenes que se le confiaban. Su influencia era tal que muchas empresas buscaban entre sus alumnos a los mejores colaboradores.

Refiriéndose a la formación seria y exigente que se impartía en el centro, sor Dolores Cano Teruel, quien no conoció personalmente a Francisco pero sí a sus compañeros por haber sido profesora allí durante cuarenta años, testifica:

“Puedo afirmar que los Hijos de María de la Misericordia eran el ejemplo de Cartagena. Sor Francisca los llevaba muy rectos; ya desde la escuela los podía dejar solos y seguían comportándose como si ella estuviera presente. Eran unos jóvenes y padres de familia de moral sin tacha, alegres, generosos, y así continuaron sus sucesores. Muy amantes del trabajo. Estaban colocados en las principales empresas y cumplían muy bien con sus obligaciones”. (1)

Francisco Roselló fue un excelente cristiano y un buen profesional.

Además de su madre —persona bondadosa, trabajadora y de la que nunca se separó—y de las Hijas de la Caridad, los principales artífices de su formación fueron los sacerdotes de la Asociación con los que estuvo unido en la vida y en la muerte, puesto que todos ellos murieron mártires en la misma persecución religiosa.


Apostolado

Durante bastantes años, Francisco Roselló fue presidente de la Asociación de Hijos de María, cargo que ocupaba cuando se celebró en Cartagena la gran fiesta mariana de mayo de 1930, con motivo del primer centenario de la manifestación de la Medalla Milagrosa. (2)

En julio de 1936 era vicepresidente de la Asociación. Siempre fue un colaborador incansable. Muchos congregantes lo tuvieron como entrenador en los deportes. Visitaba a los enfermos en los hospitales y asistía a las familias pobres en los barrios. (3)

El teatro constituía un atractivo importante para incorporar nuevos asociados a la obra apostólica que se desarrollaba en la Casa de Misericordia. Francisco Roselló, que en todo momento supo poner sus cualidades humanas al servicio del apostolado mariano y vicenciano en el que estaba comprometido, fue uno de los principales integrantes del grupo artístico. Inolvidable en toda Cartagena fue su actuación en la obra de Pemán, El divino impaciente, que estrenaron en el año 1935. (4)

Uno de los adolescentes invitados por Roselló a asistir al teatro relató su experiencia personal, testimonio elocuente del celo apostólico que demostró incluso en tiempos de auténtica persecución religiosa:

“Conservo su firma en un carné de los que, en su labor apostólica, aquel excelente cristiano y mártir que fue Francisco Roselló Hernández, iba entregando a las personas que se confesaban católicas, al mismo tiempo que animaba a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y a nuestra Madre, la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa.

En los años 1933–1936, mi padre tenía un almacén de coloniales en la calle del Carmen de Cartagena. Francisco Roselló, como representante de una casa proveedora, solía pasar por allí para ofrecer los productos de su representada. Yo tenía entonces doce años y, al regresar del colegio de los Maristas, pasaba por el almacén, coincidiendo muchas veces con el señor Roselló. Era un mocetón alto, robusto y muy simpático; me preguntaba siempre si cumplía mis prácticas religiosas, pues yo le había dicho que pertenecía al Apostolado de la Oración en segundo grado, con el compromiso de rezar diariamente el ofrecimiento, un padrenuestro y diez avemarías.

Me invitó a acudir a la Casa de Misericordia para ver las funciones teatrales que se representaban algunos domingos, y me llevaron muchas tardes. A pesar del peligro que suponía en aquellos años turbulentos declararse públicamente católico, Roselló entregaba a amigos y conocidos, sin el menor disimulo ni ocultamiento, una especie de carné declarando ser católico y rogando que, en caso de accidente, se le administraran los santos sacramentos y se le diera sepultura cristiana. A mí me entregó el que he presentado al tribunal y lo guardo como un tesoro, sobre todo cuando, después de la persecución religiosa, supe que habían asesinado a Francisco Roselló. (5)

En 1929, un grupo de Hijos de María —entre los que figuraba Francisco Roselló Hernández— fundaron la cofradía de Semana Santa llamada Agrupación Santísima Virgen (Los Californios), que aún hoy se mantiene con gran esplendor y fervor entre sus cofrades en la celebración de la Pasión del Señor.


Semblanza y virtudes de Francisco Roselló. Disposiciones para el martirio

Tomamos un párrafo de la semblanza que su amigo y compañero de asociación, Gustavo Schmidt Sánchez, abogado, escribió en El Eco de la Milagrosa (noviembre de 1939):

“¿Cómo no iba a caer víctima de la canalla marxista si era precisamente uno de los mejores de nuestra asociación? Hombre de una piedad acendrada y de un sentir religioso profundo, eran estos los elementos esenciales de su carácter, que se traducían al exterior en esas comuniones fervorosísimas que servían de ejemplo y acicate para los demás compañeros; con esa rectitud de juicio y esa seriedad que lo distinguían. En la Asociación de Hijos de María, formada por lo mejor de la juventud cartagenera, él era, por sus virtudes, el elemento destacado del que se enorgullecían todos sus compañeros.”

Físicamente era un joven alto, bien parecido, fuerte y muy simpático. Así lo recuerdan los testigos, y así se aprecia en las fotografías que conserva la Asociación.

La persecución religiosa le llegó en uno de los momentos más felices de su vida, cuando iba a contraer matrimonio con una joven de sus mismos sentimientos religiosos y, como él, de grandes cualidades humanas, pero fue fiel a sus principios de fe y se dejó matar al grito de “¡Viva Cristo Rey!”. Su propia novia comprendió aquel sacrificio como un paso de Dios por su vida. (6)

Referencia bibliográfica
Josefina Salvo Salanova, H.C., y Jaime Carlos Moreno Garví. Mártires de la Familia Vicenciana: España 1936–1937. Madrid: Editorial La Milagrosa, 2017.

  1.  Testimonio de sor Mª Dolores Cano Teruel.
  2.  Sánchez Medina, José, Fiestas centenarias en Cartagena, en El Eco de la Milagrosa, junio de 1930, pp. 6–7.
  3.  Testimonio de Isabel Carrillo Martínez.
  4.  Testimonio de Antonio Sánchez Giménez.
  5.  Testimonio de Francisco Balsalobre Pedreño.
  6.  Testimonio de Isabel Carrillo Martínez.

 

Testimonio de Albania-Kosovo – Jubileo de la Esperanza 2025

El Jubileo de la Esperanza fue una ocasión maravillosa y memorable para cada uno de nosotros como miembros de la Iglesia de Cristo. Como Familia Vicenciana, vivimos juntos el Jubileo con una gran riqueza de experiencias. También caminamos unidos como una sola familia, compartiendo y dando testimonio de diversos aspectos de nuestra vida y cultura. Sentimos la presencia de Jesucristo durante el Jubileo de la Esperanza.

De un modo muy especial, como Familia Vicenciana de Albania y Kosovo, participamos con alegría en Roma, junto a 38 participantes de Juventud Mariana Vicenciana, de la Congregación de la Misión y de las Hijas de la Caridad.

Fue una semana marcada por la alegría fraterna, la oración, la formación cristiana y el compromiso misionero, que reunió a cientos de jóvenes, hermanas y sacerdotes de la Familia Vicenciana.

Es realmente Jesús quien nos da todas las razones para tener esperanza y para estar alegres. Es Él quien puede transformar nuestra vida e iluminar nuestra esperanza. Por eso decimos normalmente que es muy bueno y una bendición ser hijos de Dios.

Fue una experiencia verdaderamente hermosa que nos ayudó a abrir de par en par nuestros corazones, permitiendo que Jesucristo entrara, nos transformara y nos pusiera en camino con Él hacia la eternidad.

Nos hemos encontrado con otros jóvenes de distintas partes del mundo y de diversas culturas, hemos compartido experiencias, bailado, rezado y cantado, compartiendo el mismo carisma y la alegría de encontrarnos con Dios, el Dios que nos ama. No importa lo que nos suceda en la vida, en cada momento somos infinitamente amados.

Con el tema “Peregrinos de la Esperanza”, reflexionamos sobre nuestro camino de fe y renovamos nuestro compromiso de difundir la esperanza y el amor en el mundo en el que estamos.

Los días de formación nos ofrecieron una oportunidad única para inspirar y comprometer a las generaciones más jóvenes y a nosotros mismos en la vida de la Iglesia y en la vida de la Familia Vicenciana.

Se convirtió en un camino vocacional, comunitario y misionero, grabado en la memoria de muchos jóvenes que desde entonces han orientado su vida hacia Dios.

Al promover el cambio, la esperanza y la renovación en nuestras comunidades, confirmamos su papel vital en la construcción de un futuro más luminoso y compasivo para la Iglesia y para el hermoso futuro de la Familia Vicenciana.

San Juan Pablo II dijo: «Es Jesús quien despierta en ellos el deseo de hacer algo grande con sus vidas; esta es nuestra oración, nuestro anhelo para cada uno de ellos ».

Permanezcamos unidos a Él, a nuestra Madre María, permanezcamos en esta hermosa amistad con nuestros Santos, cultivándola siempre con fe y esperanza, para ver crecer cada día en nuestros corazones la luz del Evangelio.

Madre de la ESPERANZA, ruega por nosotros! Amén.

Sor Ardiana Kolaj, HC

JMV Albania-Kosovo

TESTIMONIO JMV RUANDA EIA II PARIS

Continuar encendiendo la antorcha del San Vicente

Participar en el segundo encuentro internacional de Asesores de JMV fue, para mí, un momento de oración y de compartir con personas provenientes de los cuatro rincones del mundo. Mi experiencia con ellos se centró en la misión de JMV y en la manera en que nuestra Asociación lleva a cabo esa misión. Fue también una excelente oportunidad para visitar los orígenes de JMV, «La Capilla de las Apariciones», así como para seguir los pasos de San Vicente de Paúl y de otros santos de la gran familia vicentina. Mi compartir con los demás me confirmó que San Vicente continúa su misión junto a los pobres a través de los jóvenes y adultos que somos. San Vicente sigue vivo en nosotros, vivo en medio de nosotros. Él es nuestro Padre, pero también nuestro compañero en todas nuestras misiones.

Doy gracias a Dios, que nos dio la vida; gracias a todos aquellos que continúan encendiendo la llama de San Vicente de Paúl; y gracias a quienes participaron en la preparación y realización de este segundo encuentro internacional.

¡A Jesús con María!
Emmanuel IMANAHAMWENATWE
Asesor laico de JMV Ruanda

II Encuentro Internacional de Asesores de JMV reúne a 103 participantes en París

El evento fortaleció la misión de acompañar a la juventud e inspiró la expansión de la Asociación en el mundo

Entre los días 5 y 10 de agosto de 2025, París acogió el 2° Encuentro Internacional de Asesores de Juventud Mariana Vicenciana (JMV). Realizado por el Equipo Internacional de JMV, formado por el Consejo Internacional y el Secretariado Internacional, el encuentro reunió a 103 participantes, entre ellos asesores consagrados y laicos, de 42 países, en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad y en la Capilla de la Medalla Milagrosa, cuna de la Asociación.

El objetivo fue fortalecer la misión de los asesores en el acompañamiento de los jóvenes y promover la reflexión sobre los desafíos de las juventudes de hoy.

En la sesión de apertura, la presidenta internacional de JMV, Patricia Roppa, destacó el lema del encuentro:

 “Hoy nos unimos con un propósito: renovar la misión para inspirar el futuro. Este lema busca reflejar nuestro compromiso profundo de seguir caminando con fe, esperanza y amor. Que sigamos siendo testimonio de un Dios vivo, de este Dios del amor. Seamos siempre reflejo de juventud y de alegría.”

El Director General de JMV, P. Tomaz Mavric, también recordó los orígenes de la Asociación:

“No fue una iniciativa humana… Juventud Mariana Vicenciana y la Asociación de la Medalla Milagrosa nacieron como fruto del deseo de Dios a través de María. Así surgieron estas dos Asociaciones, que continúan creciendo en la historia, aun enfrentando desafíos como en la pandemia.”

Formación y compartir internacional

Los días de programación estuvieron marcados por formaciones, debates y testimonios que abordaron temas esenciales para el trabajo de los asesores. Se trataron el papel de la asesoría laica, la organización del Secretariado Internacional y la internacionalidad de JMV, además de la misión y servicio social en diferentes países.

Uno de los debates más desafiantes fue sobre las brechas generacionales en la pastoral juvenil, reflexionando sobre las dificultades de diálogo entre asesores y jóvenes en diferentes contextos. La formación fue conducida por S. Geovani Fátima Domingues y el P. Ilson Hübner, asesores de JMV Brasil.

“El tema nos pareció muy interesante desde el primer momento en que recibimos la propuesta. Pensar en cómo superar las brechas generacionales no nos da una respuesta lista para usar, pero nos señala un camino, un proceso a recorrer. Lo más bonito fue ver los comentarios de los asesores, que agradecieron diciendo que la reflexión los ayudó a pensar en su propia realidad”, destacó S. Geovani.

Las formaciones también incluyeron reflexiones sobre el compromiso social de JMV, el compartir de experiencias misioneras y la presentación del Proyecto de Expansión, que busca ampliar la presencia de la Asociación en el mundo.

Durante las actividades, los participantes destacaron la relevancia de algunas presentaciones que ofrecieron reflexiones importantes sobre los desafíos de JMV en el mundo actual. S. Elizabeta, asesora de Croacia, resaltó la contribución de estos momentos, afirmando que fueron especialmente significativos para pensar caminos para su comunidad local y para JMV en el mundo. 

Cultura y espiritualidad

Además de las formaciones, el encuentro contó con noches culturales en las que los países presentaron expresiones de su identidad por medio de la música, la danza y las artes. Los momentos fueron interactivos y contaron con la presencia del P. Tomaz y de la Superiora de las Hijas de la Caridad, S. Françoise Petit.

Otro momento destacado fue el paseo vicenciano por París, que llevó a los participantes a los lugares relacionados a San Vicente de Paúl, Santa Catalina Labouré y a los orígenes del carisma vicenciano en sus primeros años. Muchos consideraron la actividad como una verdadera peregrinación.

Durante los momentos culturales y de convivencia, asesores y jóvenes compartieron la importancia de reconocerse como parte de una gran familia internacional. La asesora laica Ana María, de Chile, destacó que la experiencia ayudó a reforzar la conciencia de que JMV no camina aislada, sino unida por un mismo carisma, abriendo horizontes para realizar más iniciativas y acciones conjuntas en comunidad.

El programa cultural concluyó con un paseo en barco por el río Sena, un momento de celebración y convivencia fraterna.

Envío misionero

El encuentro concluyó el 10 de agosto con la Misa de Envío, presidida por el P. Tomaz Mavric en la Capilla de San Vicente de Paúl. En la celebración, la esperanza de llevar la experiencia vivida en París a los países de origen fue evidente. 

En una entrevista, el padre Seberian Bibekananda Singh, CM, asesor nacional de JMV India, afirmó: “En la India, muchos jóvenes hoy están desmotivados y muestran poco interés en participar en JMV. Con lo que aprendimos aquí, creemos que podremos animarlos nuevamente, motivarlos y caminar juntos.”

Finalmente, también en una entrevista, la emocionada voz de S. Marguerite Bao, asesora de Madagascar, expresó su gratitud: “Tuvimos la suerte de vivir el intercambio cultural y pedimos que continúen apoyándonos, compartiendo también nuestras alegrías. Muchísimas gracias por la organización y la disponibilidad. Ustedes todavía son jóvenes, pero ya realizaron muchas cosas por el movimiento.”

Un futuro en expansión

El II Encuentro Internacional de Asesores de JMV dejó como legado la certeza de que la misión de la Asociación sigue viva y actual, uniendo culturas, generaciones y vocaciones en un mismo carisma. El encuentro fortaleció los lazos entre países y apuntó hacia el futuro, reafirmando el compromiso de caminar con fe, esperanza y amor, inspirando a jóvenes y asesores a seguir diciendo “sí” al llamado de la Virgen María.

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